
· En reconocimiento a una carrera que se proyectará en las jóvenes vocaciones: Vicencio.
· El Palacio de Bellas Artes siempre fue mi segunda casa: Benavides.
La bailarina y coreógrafa Susana Benavides recibió laMedalla Bellas Artes, en reconocimiento a su carrera. La máxima presea que otorga el INBA a los artistas le fue entregada de manos de Teresa Vicencio Álvarez, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), ayer domingo, durante el cierre de temporada de La Bayadera, que ofreció la Compañía Nacional de Danza, en el Palacio de Bellas Artes.
Al inicio de la función se proyectó un video que hizo una cartografía por las fechas que marcaron los momentos culminantes de la carrera artística de Benavides, quien fue Primerísima bailarina del Ballet Clásico de México, posteriormente Ballet Clásico de Bellas Artes, y finalmente Compañía Nacional de Danza, donde enriqueció y depuró su técnica e interpretó los roles protagónicos del repertorio dancístico.
“El INBA agradece y reconoce la trayectoria de la maestra Susana Benavides, quien quiso retirarse en el momento más pleno de su vida, para que así se le recordara”, expresó Vicencio Álvarez al agradecer el trabajo, la entrega, la pasión y el profesionalismo de la bailarina.
“’Actuar cada vez más y mejor, fue la premisa que siempre persiguió la maestra Benavides. Al entregarle la Medalla Bellas Artes, el INBA lo hace a una labor bien concluida, inmejorable, pero también en reconocimiento a una labor que se proyecta en las jóvenes vocaciones, que como a ella misma le ocurrió, verán en su trayectoria el mejor de los estímulos”, dijo la funcionaria federal.
Por su parte, la maestra Benavides, en entrevista, aseguró: “Esta es la culminación de tantos años de placer, porque amo la danza. Estoy contenta de volver aquí, al Palacio de Bellas Artes que siempre fue mi segunda casa. Todo el esfuerzo, el trabajo y el sacrificio han valido la pena por estos momentos, por esta función, por este reconocimiento; así cierro con broche de oro mi carrera”.
Asimismo, consideró que “la danza clásica está viviendo un momento muy bueno. Todo tiene que ir poquito a poquito, la danza no siempre tiene tanto auge, pero todo va muy bien. Es necesario echarle ganas y que las autoridades la sigan apoyando para que todos los grupos independientes, los bailarines jóvenes, todos, tengan la oportunidad también”.
Susana Benavides inició sus estudios dancísticos a la edad de nueve años en la Academia de Danza de Bertha Alicia Orozco. En 1958 ingresó a la Compañía de Ballet Concierto de México, dirigida por Felipe Segura, bajo la guía de destacados maestros.
Alcanzó la categoría de solista en 1963, cuando se formó el Ballet Clásico de México, y bajo la dirección de Enrique Martínez realizó sus primeros roles. En 1971, el INBA le otorgó la medalla en reconocimiento a su técnica depurada y su impactante presencia.
Con la recién formada Compañía Nacional de Danza, recibió el diploma de la Unión Mexicana de Cronistas de Teatro y Música por su interpretación en La bella durmiente, en 1979, y en 1983 por Giselle y El Cascanueces.
La carrera de Benavides se distinguió por la seguridad y el arrojo que inyectaba a cada una de sus interpretaciones, después de 30 años de carrera artística. Quien fuera Primerísima Bailarina, se retiró de los escenarios en el montaje del distinguido maestro Alberto Alonso, sobre la ópera Carmen, con la que alcanzo la cúspide dentro de su arte.
FUENTE Y FOTOGRAFIAS INBA
