
A partir del 8 de diciembre, el teatro de cámara ubicado en Francisco Sosa recibirá el nombre del director y dramaturgo.
El foro se inauguró en 2009 con la puesta en escena Pascua, en la versión y con la dirección de Héctor Mendoza.
Noches islámicas, obra de su autoría, ofrece temporada en la Sala de la Compañía Nacional de Teatro.
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) refrenda el reconocimiento a Héctor Mendoza, fallecido en diciembre de 2010, dentro del Homenaje Nacional a este hombre de teatro al ponerle su nombre al foro ubicado en la Casa de la Compañía Nacional de Teatro en Coyoacán.
Maestro de actuación, director, dramaturgo y renovador del concepto de puesta en escena en México, Héctor Mendoza dirigió para la Compañía Nacional de Teatro su penúltimo montaje Pascua, con el que inauguró el foro de Francisco Sosa y dio inicio al repertorio de la Compañía Nacional de Teatro en 2009.
Pascua es una obra de Strindberg que se ha representado numerosas ocasiones en su natal Suecia, pero que en México jamás había sido escenificada, ni siquiera existía una traducción al español hasta que Héctor Mendoza la tradujo del inglés, escribió su propia versión y la llevó a escena con actores del elenco estable de la CNTeatro.
Esta obra fue el primer montaje de los 22 que integran actualmente el repertorio de la Compañía Nacional de Teatro y se ha presentado en escenarios como la Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana y el Teatro Degollado de Guadalajara, como parte de la Muestra Nacional de Teatro 2009.
En 2011, durante la inauguración del XXXIX Festival Internacional Cervantino, le fue entregada de manera póstuma, a Héctor Mendoza, la presea FIC, que recibió su hijo Rodrigo Mendoza y, posteriormente, en el marco de este festival, fue estrenada Noches islámicas, obra del dramaturgo escrita en 1983 con que la CNTeatro se suma al Homenaje Nacional.
Noches islámicas es dirigida por José Caballero y cuenta con la escenografía e iluminación de Alejandro Luna, el vestuario de María y Tolita Figueroa, la música original de Rodrigo Mendoza y la coreografía de Marcela Aguilar.

Desde el 29 de noviembre y hasta el 18 de diciembre Noches islámicas ofrecerá funciones en la Sala de la Casa de la Compañía Nacional de Teatro, que a partir del 8 de diciembre será la Sala Héctor Mendoza.
Ubicada en Francisco Sosa 159, la Casa de la CNTeatro ha tenido, desde su construcción una vocación artística pues originalmente era la casa de Ana Castillo, fundadora y directora de la Academia de Balé de Coyoacán, la escuela privada de enseñanza de ballet más antigua en México.
Con capacidad para 96 personas, la Sala Héctor Mendoza cuenta con motorización y computarización en la tramoya, así como sincronía en computadora para el manejo de iluminación, audio y video. Inaugurada en 2009, la Sala de la Casa de la CNTeatro ha albergado 11 producciones del repertorio de esta institución: Pascua, Ser es ser visto, Desazón, El malentendido, Natán el sabio, Endgame, Entre guerras, El jardín de los cerezos, Soles en la sombra, El ruido de los huesos que crujen y Noches islámicas.
Héctor Mendoza
(Apaseo, Guanajuato, 1932 – México, Distrito Federal, 2010)
Dedicó su vida al arte del actor, al que siempre consideró un creador más que un intérprete. Desde 1959 impartió clases de actuación, fue autor de su método actoral, que perfeccionó al tiempo en que lo verificaba sobre el escenario, donde su dramaturgia y dirección complementaron su laboratorio de investigaciones pedagógicas. Director fundamental de obras dentro del programa Poesía en Voz Alta, Mendoza instauró el concepto de puesta en escena que ubicó a nuestro teatro en la modernidad. Becado por la Fundación Rockefeller y por la Universidad de Yale, premiado tanto en la rama de la dramaturgia como en la de dirección, fue reconocido en nuestro país con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 1994 por su aportación al teatro mexicano. Actuar o no, El mejor cazador y La guerra pedagógica, son algunas de sus obras publicadas y escenificadas en las que expone su técnica de actuación, misma que enfrentó con otras teorías mediante las diversas técnicas y posturas de sus personajes, quienes acaban involucrándose de forma que el espectador sea partícipe del conflicto humano y a la vez tenga los elementos necesarios para reflexionar sobre el arte del actor en nuestro contexto.
FUENTE INBA, FOTO CNN.