INBA. INAUGURAN EXPOSICIÓN ANGELINA BELOFF: TRAZOS DE UNA VIDA

Hoy miércoles 29 de febrero en el Museo Mural Diego Rivera.

Destacan una serie de retratos y títeres que hizo junto con Germán y Lola Cueto.

Revalorar el legado de una artista que ha sido un poco olvidada, el objetivo.

A fin de revalorar el legado artístico de una de las artistas más importantes surgidas en México, hoy miércoles 29 de febrero a las 19:00 horas, en el Museo Mural Diego Rivera (MMDR) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), se inaugura la exposición Angelina Beloff: Trazos de una vida, conformada por 90 obras que demuestran sus facetas como retratista, paisajista, educadora, grabadora, ilustradora, escenógrafa y titiritera.

Mireida Velázquez, curadora de la muestra, explicó en entrevista que un aspecto importante de ésta es la presentación de títeres hechos por Beloff (1879 – 1969) al lado de Germán y Lola Cueto, en la década de los 30 y 40 del siglo XX, para el Teatro Guiñol. También destaca una serie de retratos que no se habían expuesto desde hace más de tres décadas.

Señaló que la intención de la muestra es revalorar y re-estudiar el legado de una artista que hace años no se le había montado una retrospectiva. La última muestra de ella fue en 1989, pero exclusivamente estuvo dedicada a su faceta como grabadora.

La exposición que se presentará en el MMDR se divide en cuatro núcleos que exploran el trabajo de la artista de origen ruso desde sus años en Europa, su vínculo con los mexicanos radicados en París y su nexo artístico, intelectual y sentimental con Diego Rivera, con quien estuvo casada.

Beloff, señaló Velázquez, es una de esas artistas que, por algún motivo, en este caso, por su relación con Diego Rivera, quedó eclipsada su obra. Ella, como muchas otras mujeres artistas, estuvo trabajando a contracorriente, en años en que el arte es una actividad casi exclusivamente masculina, señaló.

Agregó la curadora que el lugar que ocupa en el panorama del arte mexicano “es justo, pues pertenece a esos artistas que en su momento fueron definidas como la contracorriente o la historia paralela a la gran y hegemónica Escuela Mexicana de Pintura”.

Sostuvo que la obra de la artista nacida en San Petersburgo es difícil de catalogar, porque de esas que no se asumen en determinada escuela o movimiento. En realidad, aseguró, ella es una pintora tradicionalista, pero con una factura que la hace involucrarse o identificarse con los movimientos vanguardistas; aún así es difícil clasificarla, pues trabajó con los géneros tradicionales del arte; se nota que es una pintora de academia y también que es sensible a las vanguardias, de las cuales fue testigo en Europa.

A diferencia de muchos artistas de su generación, ella hizo retratos, bodegones, paisajes y cualquier otro género tradicional, comentó.

La curadora dijo que uno de los problemas al investigar y montar la exposición es que la obra artística de Angelina Beloff es vasta y mucha obra fue adquirida por coleccionistas privados. Fue una artista manejada por la Galería de Arte Mexicano, que tiene en sus archivos a quién y cuándo vendió su obra, pero rastrear la huella es complicado porque sucedió hace más de 40 años. Es una artista que toda su vida se volcó a la creación.

Velázquez indicó que aún quedan muchos datos por investigar sobre, por ejemplo, toda su etapa europea, “que para nosotros es casi desconocida. Sólo conocemos trazos de lo que ella creó allá. Esta es la gran laguna en su obra”.

Recordó finalmente que el muralista Diego Rivera “siempre respetó mucho a Beloff como artista y como mujer. Nunca tuvo un mal concepto de ella. Siempre supo que fue una artista metódica, trabajadora, estudiosa”.

Por su parte, Montserrat Sánchez, directora del MMDR, dijo que la vocación del recinto es recuperar a artistas que, de alguna manera, han sido un poco olvidados o dejados de lado, a pesar de que representan capítulos muy importantes de la historia del arte mexicano.

Como se recuerda, la escritora y periodista Elena Poniatowska escribió el libro Querido Diego, te abraza Quiela, una recreación de la relación artística y sentimental que sostuvieron Diego Rivera y Angelina Beloff, a quien llamaba Quiela, en la cual refleja el dolor que representó para ésta el abandono de Rivera y la muerte de su único hijo.

La muestra Angelina Beloff: Trazos de una vida, se exhibirá del 1° de marzo al 20 de mayo, en el Museo Mural Diego Rivera. Organiza el INBA.

Tambien les dejamos el poster de otra exposicion de Arte Flamenco del siglo XVII para que vayan.

© INBA

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