
Se presentará en la Caja Negra de la Escuela Nacional de Danza -CENART: 31 de marzo a las 12:30 horas.
Cuatro perros y un hombre son los personajes de esta obra.
El dramaturgo español Juan Mayorga señala las políticas de Estado frente al terrorismo.
La paz perpetua del dramaturgo español Juan Mayorga bajo la dirección de Mariana Giménez, será presentado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) como parte del Día Mundial del Teatro en el Centro Nacional de las Artes, el próximo 31 de marzo a las 12:30 horas en la Caja Negra de la Escuela de Danza.
Esta obra se refiere, por un lado, al libro homónimo de Kant, cuyo principal planteamiento es la regulación de las políticas intervencionistas entre los países; y por otro lado pone en escena a tres personajes mitad hombre y mitad perro que compiten por un puesto dentro de la élite antiterrorista, y que representan el modo en que los estados se escudan en el terrorismo para intervenir en asuntos de otros.
La mirada de Mayorga señala las políticas de estado ante el terrorismo, que tiene que ver con la manipulación de los medios, con el manejo de la información; aprovechar el evento en beneficio propio” asegura Mariana Giménez: “Me gusta la obra porque no es maniquea, no separa buenos y malos, sino que es compleja, ofrece varias perspectivas”.
El hallazgo de la obra, explica la directora, “es que se cuenta una historia muy dinámica, lúdica y divertida, aunque por momentos muy angustiante también y a través de ese juego aparente, está sucediendo algo muy serio. No es una obra filosófica, está llena de acción dramática y en su discurso expone el tema delicado del terrorismo”.
Los perros que compiten (un labrador, un rottweiler, un pastor alemán y un cruce de varias razas) son, para la también actriz del elenco estable de la CNTeatro, humanos a quienes han convencido de que son perros y se comportan como tales, por lo que no pueden hacer nada para reivindicarse.
“Estos perros somos nosotros, que no estamos instalados en el sistema de poder pero sí dentro de la estructura y tendríamos que encontrar cuáles son nuestras herramientas para poder reaccionar o tomar una postura ante estos grandes eventos”.
Para Giménez, estos perros, distintos entre sí, de alguna manera representan a la humanidad, si no con total fidelidad a la complejidad que es el ser humano, sí a los distintos aspectos o los distintos grupos que componen una sociedad.
En escena también hay un Ser humano, quien representa, para la directora, a aquellas figuras de poder que orquestan; el verdadero poder que no está en la figura del presidente, sino en otro lado. Esta figura del Ser humano es quien realmente ejecuta y lo hace desde las sombras.
La paz perpetua inició como una lectura dramatizada en el Ciclo de Teatro Europeo Contemporáneo en 2011 y se transformó en puesta en escena para ofrecer dos temporadas: en el Teatro Benito Juárez en 2011 y posteriormente en el Teatro el Granero en 2012.
Para Mariana Giménez esta transformación de lectura dramatizada a montaje fue un paso natural, ya que en la lectura dramatizada se logró una síntesis entre lectura y acción, porque el teatro es palabra, pero también es acción y la acción tiene que ver con mente, cuerpo y voz; al transformarse en puesta en escena, “hubo un reajuste, pero fue un paso que sumó, pues le dio la libertad que el montaje necesitaba. Era el paso que faltaba”.
La paz perpetua de Juan Mayorga, bajo la dirección Mariana Giménez, cuenta con un dispositivo escénico, vestuario e iluminación creados por Estela Fagoaga, Ignacio Ferreyra y Mario Eduardo D’León. Con los actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro: Enrique Arreola, Marco Antonio García, Israel Islas, Diego Jáuregui y Andrés Weiss.
Función especial por el Día Mundial del Teatro: Sábado 31 de marzo de 2012 a las 12:30 horas. Caja Negra de la Escuela Nacional de Danza del Centro Nacional de las Artes.
Entrada libre.
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