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Ofreció una charla en el ciclo Guías Literarias que organiza el INBA.
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En la actualidad los mejores escritores provienen del norte del país, dijo.
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“Carlos Fuentes, mi compañero y mi amigo; con él me inicié en la literatura”.
El pasado fin de semana, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, invitado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el escritor tapatío Emmanuel Carballo participó en el ciclo Guías de Lecturadonde ofreció una amena charla que mitigó un poco el dolor y la tristeza de los lectores de corazón por la muerte de Carlos Fuentes.
Ahí, Emmanuel Carballo (Guadalajara, 1929), quien recientemente obtuvo, por parte del Rey Juan Carlos de España, la Condecoración de Isabel La Católica, dijo que “leer poesía es el placer más grande que puede tener el ser humano”, y consideró que este género literario “es muy difícil, por eso es un don que no sé de dónde viene. No eres tú (el que la escribe), sino alguien que te habita momentáneamente”.
El narrador y poeta de 82 años apuntó que sus colegas mexicanos actuales “acaban muy pronto, se aburguesan, con la excepción extraordinaria de Octavio Paz –a quien, si yo creyera en Dios, considero un regalo de Dios–, ya que es uno de los pocos escritores mexicanos que aguantan una comparación con los más grandes de todas las lenguas”.
En el plano personal, comentó, además de reescribir algunos de sus libros (porque “fui el patriarca de la coma”), Carballo lleva siete versiones de sus memorias, “pero todavía no me gustan. Es lo último que voy a publicar, es lo mejor que he escrito y lo más serio que he escrito”, aseguró.
Luego bromeó al señalar: “La profesión más difícil y horrible de todas es la que escogí: tratar con las palabras (…) He sido crítico con los demás, pero conmigo mismo soy demasiado cruel”, reconoció el ensayista, narrador, crítico literario y poeta.
Aseveró también que “un crítico que no critica es un adulador, un negociante que elogia o ataca a su conveniencia. El verdadero crítico es aquel al que atacan y ese es mi caso, pues yo no me he vendido a nadie”.
Teniendo a su colega Alejandro Sandoval como interlocutor, Emmanuel Carballo aseguró que entre 1952 y 1957 se creó la mejor literatura del siglo XX en México. Afirmó que “Jalisco fue un tiempo el centro literario y político del país, mientras que ahora los mejores escritores provienen del norte: se les conocía como los bárbaros del norte, y hoy son los cultos, los talentosos y los inteligentes del norte”.
En ese sentido, hizo hincapié en que, geográficamente, la mejor literatura de México proviene de Sinaloa, Sonora, Chihuahua y Tamaulipas: “Ojalá y fuera todo el país. Yo creo esto”.
Pregunta obligada, Carballo lamentó la muerte del escritor Carlos Fuentes, ocurrida unos días antes de su participación en Guías Literarias del INBA. Ahí expuso: “Fuentes fue mi compañero, mi amigo y con quien me inicié en la literatura. Empezó muy bien con un libro de cuentos deliciosos que inaugura un poco la literatura fantástica en México. Me gustó mucho La región más transparente y hasta exageré mis comentarios. La muerte de Artemio Cruzme sigue pareciendo una de sus tres mejores novelas. Su defecto es que no era autocrítico”.
Asimismo, señaló que Mario Vargas Llosa sigue escribiendo novelas extraordinarias y que Gabriel García Márquez escribió una de las novelas más maravillosas que va a vivir eternamente: Cien años de soledad.
Luego de comentar que su casa “huele a inteligencia”, pues posee 20 mil libros, Carballo sentenció: “No hay críticos de literatura en México, cuando yo me muera, que será mañana u otro día, quién va a ocupar mi incómodo lugar en la literatura nacional. Los críticos dicen que todo es magnífico, pero si fuera así por qué no se trasladan sus libros a otras lenguas y por qué no formamos nuevos lectores. Inventamos escritores y críticos de sexenio”.
Carballo ha sido multi-premiado, por sus comentarios críticos, con las medallas José María Vigil 1956 al Mérito Literario, por parte del Gobierno de Jalisco; Alfonso Reyes 2008, otorgada por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), en reconocimiento a su trayectoria literaria; y de Oro de Bellas Artes, en reconocimiento a su trayectoria, en 2009.
Asimismo, obtuvo los premios Jalisco de Literatura 1990, Arlequín 1999, Iberoamericano 2005, Mazatlán 2006, Nacional de Ciencias y Artes en Lingüística y Literatura 2006, y Nacional Periodismo Cultural Fernando Benítez 2006;
Algunas de sus obras son El cuento mexicano del siglo XX (1964),Diccionario crítico de las letras mexicanas en el siglo XIX (2001), Ya nada es igual (2004), Diario público. 1966-1968 (2005) y Protagonistas de la literatura mexicana (1965).
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