Capella Barroca de México, dirigida por Horacio Franco, en el Palacio de Bellas Artes, el viernes 6 de julio, a las 20:00 horas.
Programa que integra el Magnificat de Antonio Vivaldi y Johann Sebastian Bach.
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) ofrecerá la Segunda Temporada 2012 del Coro de Madrigalistas, bajo la dirección de Horacio Franco, con un programa que integra los Magnificat de Antonio Vivaldi y Johann Sebastian Bach, cada una, piezas de las más profundas de estos dos grandes genios de la música. La única función contará con la participación de Capella Barroca de México, que dirige el propio Horacio Franco, y se llevará a cabo en el Palacio de Bellas Artes, el viernes 6 de julio, a las 20:00 horas.
Fundado en 1938 por Luis Sandi, el Coro de Madrigalistas tiene la finalidad de difundir la música coral en todas sus manifestaciones. Ha sido dirigido por el propio Sandi, además de Jesús Macías, Jesús Carreño, Rufino Montero, Pablo Puente, Jorge Córdoba, Antonio Lopezríos, Samuel Pascoe y James Demster, entre otros. En su extenso repertorio posee obras que abarca desde las primeras manifestaciones musicales en Occidente, hasta piezas corales contemporáneas.
Ha tenido a su cargo el estreno de numerosas composiciones mexicanas y de otros países, algunas de la cuales fueron escritas especialmente para el grupo. Ha participado en los principales festivales de México como el Internacional Cervantino, el Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez, Retrospectiva Musical del Siglo XX y el Alicia Urreta. Asimismo, ha brindado conciertos en gran parte del territorio nacional y en varias ciudades de Estados Unidos.
Ahora el público podrá disfrutar de la participación de esta agrupación y Capella Barroca de México, en un programa que conjuga el talento de dos grandes figuras reconocidas en el mundo musical, Antonio Vivaldi y Johann Sebastian, y que presenta los Magnificat de ambos: “No se pretende en éste programa comparar ni confrontar de ninguna manera a dos de los más grandes genios de la historia de la música: ambos barrocos y casi coetáneos, cada uno tiene su lugar y su reconocimiento del mundo musical”, explica el maestro Horacio franco.
Afirma que mientras Bach escribe la música más profunda y elaborada de la historia de la música occidental, con un toque de divinidad, Vivaldi, genio admirado por Bach mismo y homenajeado innumerables veces por él en sus transcripciones y adaptaciones para teclado de varios de sus conciertos, escribe de una manera más ligera, habiendo dentro de ella un pensamiento muy profundo.
“Mientras que el Magnificat de Vivaldi se caracteriza por la economía muy inteligentemente, aplicada de recursos de escritura musical que hacen una obra sólida y versátil, el de Bach es una obra de dimensiones casi colosales, como cualquiera de sus Cantatas sacras, en este, la profundidad y complicadísima elaboración polifónica de los coros, la expresividad y los enormes alcances estéticos vocales y tímbricos de los solos, aunado a la brillantes y magistral orquestación convierten en esta obra, como en cada una de las obras de Bach, un reto, un deleite y tour de forcé para los músicos y para cualquier cantante y coro profesional”, refiere.
Horacio Franco estudió en el Conservatorio Nacional de Música y posteriormente en el Sweelincj Conservatorium en Ámsterdam, Holanda, actualmente Conservatorio de Ámsterdam, con Marijke Miessen y Walter Van Hauwe, donde obtuvo el grado de solista cum laude. Su repertorio abarca desde las formas tradicionales de la música medieval, renacentista, barroca y colonial latinoamericana hasta la contemporánea.
Fue director y fundador del ensamble vocal e instrumental Capella Cervantina, con quien realizó varias grabaciones y numerosas giras de conciertos en México, Estados Unidos y Europa, donde se presentó en 1997, dirigiendo a The Academy of St. Martin in the Fields en Londres. Tocó a dúo con el contrabajista Víctor Flores con los proyectos: Del Medioevo al danzón y De Bach a los Beatles; realizando numerosas giras por todo el mundo.
A lo largo de su trayectoria artística a hecho importantes grabaciones de música antigua y contemporánea, en México, Estados Unidos y Europa. Realizó un disco de prosa con Carlos Monsiváis y ha obtenido importantes becas y reconocimientos. Constantemente participa como solista de las principales orquestas de México y del extranjero.