La directora general del INBA externó el interés por preservar su legado
Muchas de sus telas podrían conformar una galería, dijo la funcionaria
·Se rindió homenaje al artista en el Palacio de Bellas Artes
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) está preocupado por el legado artístico de Pablo O’Higgins, por esta razón actualmente el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (CENIDIAP) trabaja en la catalogación de esta obra del maestro y de su esposa María de Jesús de la Fuente.
“Estamos muy interesados en que además de las adquisiciones de obra que se hicieron para nuestros museos, se extienda la colaboración entre el INBA y la Fundación María y Pablo O’Higgins para que su legado esté protegido y al servicio de los mexicanos”.
Lo anterior lo afirmó la directora general del INBA, Teresa Vicencio Álvarez, con motivo del Homenaje a Pablo O’Higgins que en días pasados se rindió al artista en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
En el acto participaron, además, Alberto Híjar y Eduardo Espinosa Campos, investigadores del CENIDIAP; Leticia López Orozco, investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM; Gerardo Ferrando Bravo, director de Ferrando Bravo y Asociados S.C., y Mónica López Velarde, coordinadora nacional de Artes Plásticas del INBA.
Vicencio Álvarez se refirió a O’Higgins como “un hombre caracterizado por una gran amabilidad, y esa actitud amistosa, natural en él, le abrió materialmente las puertas de México. Muchas de sus telas podrían conformar una galería de retratos de sus amigos trabajadores del campo y de la ciudad, que en la casa del artista tuvieron siempre un sitio donde estar y ser escuchados.
“En ese espíritu de amistad y solidaridad hemos sido convocados, ese espíritu que también provocó que el gobierno mexicano le otorgara la nacionalidad mexicana en 1961, en razón de los servicios prestados a la nación en el campo de la educación y del arte”, puntualizó la directora general del INBA.
Gerardo Ferrando Bravo manifestó por su parte la inquietud de la Fundación María y Pablo O’Higgins por asegurar que el taller, la casa, el archivo y la obra de María y Pablo se pueda preservar para disfrute de las generaciones venideras y conservar así el testimonio de un artista tan importante como lo fue el maestro O’Higgins.
“Sabemos de los esfuerzos, de las propuestas que se han hecho y lo que anhelamos es que en estos tiempos próximos podamos llevar a feliz término este anhelo de María y de todos los que admiramos la obra de Pablo O’Higgins”, agregó Gerardo Ferrando.
Por su parte, Leticia López Orozco afirmó que si la casa de los O’Higgins hablara aprenderíamos mucha historia. Asimismo invitó a “reconocer el trabajo creativo de Pablo en la conservación, organización, investigación y clasificación de su archivo y de su obra por parte de María, sin quien Pablo no nos tendría reunidos esta noche aquí”.
La investigadora agradeció el trabajo de María O’Higgins, “antes y después de conocer a Pablo, y no como una amiga sino, parafraseándola a ella, como mexicana que quiere y que respeta a su país, sin radicalismos ni chovinismos, sino sólo con convicción de que gracias a artistas como O’Higgins México logró un lugar en la historia del arte mundial”.