Ya puedes ver en pantalla grande el caso más famoso de Lorraine y Ed Warren: El Conjuro 3: el diablo me obligó a hacerlo, la nueva entrega de la franquicia de El Conjuro, protagonizada por Patrick Wilson y Vera Farmiga, que llega este 3 de junio a todos los cines del país.

 

Pero antes de adentrarnos de lleno en este nuevo universo, te presentamos algunos datos curiosos sobre esta cinta que relata lo que sucedió en uno de los casos más espectaculares de los expedientes de los Warren. La historia empieza con la lucha por el alma de un niño, evento que llevará a nuestros protagonistas a ser testigos de algo que nunca han visto y que marcó la primera vez en la historia de los Estados Unidos en que un sospechoso de un homicidio alegó posesión demoníaca en su defensa durante un juicio legal.

Atmosphere

1. Extraído de titulares de periodicos de la época, el famoso caso El diablo me obligó a hacerlo se centra en el primer juicio por asesinato en Estados Unidos en el que se utilizó la posesión demoníaca como defensa legal. El equipo de El Conjuro pensó que era la oportunidad perfecta para que Ed y Lorraine llevarán sus habilidades al límite, arriesgando sus vidas para demostrar la inocencia de los acusados y la existencia de fuerzas malignas.

 

2. Esta cinta llevó a Ed y a Lorraine Warren al exterior y al mundo en general. La pareja ayudó a la policía para descubrir las razones siniestras que condujeron a un horrendo crimen. “En ‘El Conjuro’ la liberación del mal se limitaba a un único espacio entre cuatro paredes. En ‘El conjuro 2’ conseguimos que Ed y Lorraine tuvieran un billete de avión y los enviamos al extranjero. Pero, de nuevo, su misión estaba confinada dentro de las paredes de una casa. Ahora, en ‘El conjuro 3: el diablo me obligó a hacerlo’ abandonan los confines de la casa encantada y se dirigen a los lugares más perversos y aterradores», contó Vera Farmiga.

 

3. Para contar la historia de Arne Cheyenne Johnson de forma convincente, Johnson-McGoldrick hizo un exhaustivo trabajo de investigación. El caso El diablo me obligó a hacerlo fue noticia en todo Estados Unidos y uno del que todo el mundo habló en ese momento. Johnson-McGoldrick pudo conseguir viejos artículos de las revistas Newsweek y Time, así como periódicos locales y regionales que informaban sobre el caso todos los días. Esos periódicos locales cobraron aún más relevancia cuando Johnson-McGoldrick descubrió que se habían perdido o destruido las transcripciones originales del tribunal, ya que revelaban quiénes estaban en la sala y qué testimonios se dieron a lo largo del juicio.