El martes por la anoche en el máximo recinto cultural del país, el Palacio de Bellas Artes, el espíritu de los sonidos de la marimba, el maestro Zeferino Nandayapa recibió un homenaje póstumo, que incluyó un concierto, organizado por Conaculta y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), con la colaboración del Consejo Estatal para la Cultura  y las Artes (Coneculta) de Chiapas.

“La mejor manera de celebrarlo –dijo Teresa Vicencio Álvarez, directora general del INBA al dar la bienvenida al concierto-homenaje– es precisamente disfrutar de su legado en este Palacio de Bellas Artes, que es el palacio de todos los mexicanos. Aquí podemos disfrutar lo mejor del arte del mundo y sobre todo lo mejor de nuestro arte, que por ser original, tan auténtico y valioso, tiene este valor que lo hace universal y que el maestro Zeferino Nandayapa puso tan cerca del mundo”.

Poco antes de que la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro y el Ensamble Voz en Punto, además de solistas invitados, ofrecieran la música del maestro fallecido en diciembre de 2010, la funcionaria federal expresó: “Es un honor que el Palacio de Bellas Artes se enriquezca con la presencia de la cultura chiapaneca, con su música y con el legado del maestro Nandayapa”.

En su oportunidad, Marvin Lorena Arriaga Córdova, directora general del Coneculta-Chiapas, manifestó: “Es muy grato  para mí, como chiapaneca y como titular de la Cultura de mi  estado, estar aquí hoy en este homenaje para celebrar a uno de los chiapanecos mas abnegados a sus raíces, a su género: el maestro Zeferino Nandayapa, el músico que llevó a Chiapas en el corazón y lo dio a conocer al mundo”.

Ante el aplauso del numerosos público que se dio cita en el Palacio de Mármol, el compositor Víctor Mendoza interpretó la pieza Zeferino, de su autoría, dedicada al músico homenajeado, acompañado por Héctor Infanzón al piano, Arturo Báez en el bajo, Gustavo Grajales en la batería y Patricia Piñón en las percusiones.

Antes de su interpretación Mendoza manifestó su afecto y respeto por Nandayapa: “Me enseñó la disciplina, me enseñó el orgullo de ser mexicano”, y contó que al tocar esta pieza en París, una estudiante china le pregunto: ¿Qué es Zeferino?, a lo que el músico respondió: es una Joya Mexicana”.

En la última parte de los discursos, Javier Nandayapa, heredero del talento de su padre, recordó que  en octubre del año pasado preparaban una función para celebrar, en agosto de 2011, los 80 años de vida de Zeferino Nandayapa, la cual se truncó con la muerte, en diciembre de 2010, del maestro de la marimba. “Es por ello que –dijo– nos llena de felicidad esta celebración, a diez días de la fecha planeada”.

En este tributo nacional, la Marimba Nandayapa, integrada por hijos y nietos del maestro Zeferino, interpretó el estreno mundial de la versión orquestal en marimba de las piezas Frida Quetzalli y Mirna, de la autoría del laureado músico,  además de Chiapas, Aires mexicanos, Himno al cirujano, Ixchel (Diosa de la fertilidad), Chachalacas y Fantasía profana.

En el concierto participaron, además de la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro y el Ensamble Voz en Punto, el vibrafonista Víctor Mendoza; el acordeonista Antonio Barberena; el considerado mejor pianista de México, Héctor Infanzón; Gustavo Nandayapa en la batería, Arturo Báez en el bajo y Paty Piñón en las percusiones, artistas y agrupaciones que mantuvieron una relación afectiva y musical con el internacionalmente reconocido marimbista.

Todos ellos se sumaron al final de la velada para cerrar el programa con la pieza Fantasía profana, considerada como una de las exponentes del prodigioso talento del maestro Nandayapa, debido a su complejidad armónica que muestra la majestuosidad del arreglo y la composición. La sala, llena en su totalidad, en dos ocasiones ovaciono de pie al ejército de talentos en el escenario, quienes agradecidos ofrecieron en conjunto Aires mexicanos.

FUENTE INBA

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