Una audaz y estremecedora película de acción ambientada en un futuro cercano, en el que el boxeo se ha transformado en un deporte de alta tecnología. GIGANTES DE ACERO es protagonizada por Hugh Jackman, quien encarna a Charlie Kenton, un boxeador fracasado que pierde la posibilidad de ganar un título cuando poderosos robots de 90 kilos y más de dos metros de altura comienzan a competir.

Convertido en un promotor de poca monta, Charlie sobrevive ensamblando robots de bajo costo, a los que apunta en peleas del circuito amateur. Finalmente, cuando esta situación toca fondo, Charlie se asocia con su casi desconocido hijo Max (Dakota Goyo) para construir y entrenar a un auténtico robot campeón. A medida que suben las apuestas en la brutal arena en la que todo vale, Charlie y Max, contra todos los pronósticos, tendrán una última oportunidad de triunfar.

Reparto: Hugh Jackman, Dakota Goyo, Evangeline Lilly,  Anthony Mackie, Kevin Durand. Del director Shawn Levy. Productores: Don Murphy, Susan Montford, Shawn Levy. Productores ejecutivos: Jack Rapke, Robert Zemeckis, Steve Starkey, Mary McLaglen, Josh McLaglen. Guión:John Gatins. Basada en una historia de: Dan Gilroy y Jeremy Leven. Basado en el cuento corto “Steel” de:  Richard Matheson. Distribuido por DreamWorks.

DATOS CURIOSOS

Cada robot posee un aspecto, personalidad y paleta de colores bien definidos y mide entre 2 y 2, 50 metros de alto. Basado en el cuerpo humano, cada robot posee dos piernas, dos brazos, un torso y una cabeza (excepto el robot de dos cabezas acertadamente llamado “Twin Cities”).

Además de sus personalidades distintivas, cada robot posee un sonido específico que refleja su personalidad. Cada puñetazo de los robots, va acompañado de un sonido específico conforme al material de su esqueleto, sus mecanismos, su contextura y masa corporal; y además hay un sonido asociado al aura de cada robot, de manera que al encender un robot, éste emite un zumbido propio o un silbido o el rumor de un motor o el sonido de una computadora.

Evangeline Lilly (“Lost”), quien da vida a Bailey, nunca se imaginó que realizaría una película de boxeo, pero cuando leyó el conmovedor guión, quedó completamente fascinada.

El rodaje de las escenas de boxeo entre robots se realizó tanto con la tecnología de captura de movimiento (motion capture) como con robots que se construyeron en tamaño natural. Los elementos de captura de movimiento se interpretaron y rodaron meses antes en un escenario en la ciudad de Los Ángeles. Los boxeadores subieron al ring enfundados en trajes que permitían captar datos de sus movimientos mientras luchaban, estos luego eran transmitidos a robots avatares generados por computadora, que instantáneamente podían verse en los monitores del set. Luego, durante la fotografía principal, los realizadores dispusieron sus cámaras sobre un ring vacío y a través de las mismas podían ver los datos de captura de movimiento, permitiéndoles observar y enmarcar la pelea de los robots en el ring en tiempo real.

Sugar Ray Leonard fue contratado por los realizadores para desempeñarse como consultor de boxeo de la película y entrenar a Hugh Jackman para su interpretación en el ring.

La diseñadora de vestuario Marlene Stewart creó un guardarropa para el personaje de Hugh Jackman, Charlie, inspirado en los diseños de la década de 1960 que partían de ese estilo americano más rudo. Hasta sus lentes de sol son retro.

En GIGANTES DE ACERO los dos mundos del boxeo de robots están claramente demarcados. Por un lado se encuentra la liga oficial (la WRB), patrocinada por grandes compañías, donde se mueve mucho dinero, con competencias en sitios acreditados y estrictas reglas. Por el otro, se encuentra el circuito marginal, donde se compite en sitios no autorizados, sin reglas, sin restricciones… y donde los robots luchan hasta morir.

La idea de robots boxeadores fue  pensada para el reputado director Shawn Levy, extensamente reconocido por sus taquilleras comedias UNA NOCHE EN EL MUSEO y UNA NOCHE EN EL MUSEO 2. Cuando DreamWorks le presentó la idea para la película GIGANTES DE ACERO, Shawn cuenta que le atrajo el proyecto porque tenía el respaldo de Steven Spielberg y Stacey Snider. “Me llamaron y me presentaron lo que en un primer momento parecía una idea bastante loca para una película”, recuerda Levy de su primera reacción frente a la historia. “Por supuesto, me sentí sumamente halagado, pero estaba un poco indeciso con respecto a la premisa. Luego leí el guión. Entonces hallé una oportunidad única de realizar una emotiva película sobre la relación entre un padre y un hijo y los deportes. Y esto me estimuló completamente”.

Shawn Levy siempre fue un fanático del boxeo, pero también un ferviente admirador de películas de boxeo como TORO SALVAJE y la saga de películas ROCKY. “Incluso las que no son tan buenas, son igualmente geniales; por lo general, siempre tienes a un héroe a quien las cosas no le han salido muy bien, y a quien deseas que se le dé una segunda oportunidad para que pueda finalmente lograr su triunfo definitivo”, refiere el director. GIGANTES DE ACERO es sin duda un homenaje a todas esas películas de boxeo que mis hermanos y yo hemos visto cerca de unas cincuenta veces”.

FUENTE DREAMWORKS.