Retrospectiva de la estampación comprometida con las causas populares y los movimientos sociales. Piezas clave que dan recuento de los sucesos políticos y sociales de los que Adolfo Mexiac fue partícipe. Inauguración este 08 de diciembre, 19:30 horas.

Adolfo Mexiac: Homenaje Nacional, es el título de la exposición retrospectiva con la que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a través del Museo Nacional de la Estampa (MUNAE), reconoce la importante trayectoria, trascendencia y obra dedicada a la estampación del maestro Adolfo Mexiac, cuya inauguración se llevará a cabo este jueves 8 de diciembre, a las 19:30 horas, en el MUNAE.

Se reúnen piezas fundamentales del Archivo Mexiac, para realizar este Homenaje basándose en tres puntos esenciales: la maestría en el manejo de la técnica; su aportación como historiador gráfico en la herencia cultural del país y su culminación creadora a partir del comienzo del último siglo, según comenta Tania Morales Olvera, curadora de la muestra.

Nacido en el corazón del estado de Michoacán, a los 17 años decide cambiar su apellido Mejía al de Mexiac y la herencia del campo por la instrucción artística; elecciones que dan un claro panorama del devenir de un artista prolífico, de innumerables logros y una vida rica de experiencias talladas por él mismo.

Adolfo Mexiac: Homenaje Nacional es la retrospectiva de un creador que ha trabajado en la disciplina de la estampación siempre comprometido con las causas populares y los movimientos sociales que han marcado la historia del país y del mundo.

El artista inicia su formación artística en la Escuela Popular de Bellas Artes de Morelia, posteriormente ingresa a la Escuela Nacional de Artes Plásticas en la Ciudad de México y se integra como alumno irregular en La Esmeralda, por lo que contaba ya con un bagaje técnico y de conocimiento vasto cuando se integró de lleno a producir y colaborar en el Taller de Gráfica Popular.

Aunado a lo anterior, el trabajar al lado de destacados creadores como Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Luis Arenal y dedicar su trabajo a la producción de carteles, ilustraciones y obra estampada, enriqueció y perfeccionó su manejo en las diferentes técnicas de esta disciplina.

Muestra de lo anterior es la obra creada en 1961, titulada Despertar, que en este Homenaje se expone desde la conceptualización como boceto a color, la concreción a través de la matriz tallada en madera hasta la culminación que es la estampa en el papel. Justo es el reconocimiento nacional e internacional otorgado a la obra titulada Libertad de Expresión, que recorrió el mundo como estandarte en los movimientos sociales de los años 60, creada en 1954 en el estado de Chiapas y que retrata la voz acallada de un hombre fiero.

Pero también lo es el reconocimiento a las piezas clave que dan recuento de los sucesos políticos y sociales de los que Adolfo Mexiac fue partícipe. Es por ello que una parte importante de esta muestra reúne piezas que abordan temas como el reconocimiento a los derechos de los trabajadores, la exigencia de los derechos de los indígenas, la denuncia del suceso político-estudiantil de 1968, la guerra de Vietnam, hasta retratar el resultado de una sociedad y su urbanización (Ciudad de México, Colima, Morelia) a través de piezas que enaltecen no sólo la riqueza plástica y técnica de su producción sino que confirman la virtud historiográfica de la misma.

En un último espacio se muestra una selección de obras posteriores al año 2000, entre las que destaca una serie de diablos, en las que el personaje principal, un diablo sonriente y divertido, hace las veces de autoretrato.

“Esta etapa refleja un Adolfo Mexiac sabido de lo que ha aportado al medio del arte y al social y se permite ser menos estricto en la representatividad de las imágenes educadoras, recurriendo al sarcasmo mediante alusiones de un imaginario fantástico y representando a su entorno en el mundo animal”, agrega Tania Morales.

Aquí cabría una citar a Alberto Hijar, quien escribió a propósito de Adolfo Mexiac: “A los ochenta años las vidas definen su sentido. Es entonces cuando la tendencia dominante acaba por imponer sus condiciones tanto en la parte física como en la social…Las simulaciones quedan atrás y todo lo no dicho se aclara como el verdadero sentido anulador de los sucesos incorrectos”.

Adolfo Mexiac (Michoacán, 1927), es miembro del Taller de la Gráfica Popular y del Salón de la Plástica Mexicana. Entre los diversos reconocimientos que ha obtenido se encuentran el Premio de la Casa de las Américas en Cuba, 1964. Su obra ha sido expuesta en diversos países: Chile, Bélgica, Tokio, Florencia e Italia, entre otros. Es considerado bastión fundamental de la gráfica en México.

FUENTE INBA