SE PRESENTÓ CATÁLOGO DE EXPOSICIÓN GUSTAVO PÉREZ. ESCULTURAS

  • Su obra, confirmación de la cerámica como lenguaje poético completo: Vicencio A.

 

  • “Lo que hace Gustavo Pérez es dibujar con el barro”, dijo Jorge F. Hernández.

 

  • La muestra se exhibió recientemente en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

En un acto celebrado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes se presentó el catálogo de la exposición Gustavo Pérez. Esculturas, que se exhibió recientemente en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

Parafraseando a Carlos Pellicer, la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Teresa Vicencio Álvarez, afirmó ahí que en la obra de Gustavo Pérez se asiste a la confirmación de la cerámica como un lenguaje poético completo, capaz de las más variadas emociones. Asimismo, mencionó, como Frank Lloyd sostiene cómo este ceramista ha logrado dar vida a sus vasijas transformándolas en obras de arte que respiran.

Agradeció a Gustavo Pérez haber brindado al Museo del Palacio de Bellas Artes la posibilidad de dar a conocer de una manera más amplia entre el público mexicano su trabajo, “que –dijo la funcionaria- ya tiene una valoración internacional”

“Me siento muy contenta de que este museo haya abierto sus puertas al arte cerámico a través de su más destacado exponente en nuestro país, figura internacional de muchísima trascendencia”, concluyó la directora del INBA.

Por su parte, el escritor Hernán Lara Zavala hizo un recuento de su larga amistad con Gustavo Pérez en una charla informal, aunque dijo que si hubiera escrito un ensayo sobre el catálogo le hubiera gustado titularloGustavo Pérez, las manos que piensan o Ver con las manos.

El también escritor y periodista Jorge F. Hernández aseguró en su momento que lo de Gustavo Pérez es dibujar con el barro. “Su arte es tierra congelada y en movimiento a un mismo tiempo. La filosofía de la forma revela que una vasija tiene rostros irrepetibles que dependen del hervor de cada instante, que el caprichoso vaivén de los colores es un asunto de temperaturas, donde también juegan los huecos por donde se han filtrado pétalos invisibles y palabras que pensaba el ceramista al trazar con un filo preciso las rayas para cada universo de cada una de las pieles, mejillas de barro, espalda giratoria de tierra que suda mojada entre las yemas de los dedos de Gustavo Pérez”.

Al hacer uso de la palabra, el escultor agradeció a sus padres: “Sin su apoyo realmente hubiera tenido que trabajar, en lugar de dedicarme, como lo he hecho toda la vida, a jugar. Ha sido una suerte extraordinaria, enorme, la de encontrar un camino que me ha dado posibilidades de conocer el mundo, tantos y tantos amigos, todas esas relaciones importantes con mucha gente en el mundo”.

Comentó que este trabajo silencioso, que se hace en la soledad de un taller, representa también una llave, una ventana, una puerta hacia mucha gente, muchos lugares en el mundo, “todo a partir de esta dedicación no a la expresión de lo que yo tengo por decir, porque nunca tengo nada que decir con mi trabajo; siempre estoy jugando con un material, divirtiéndome mucho, investigando posibilidades, en un atento observar lo técnico”, agregó Gustavo Pérez.

El narrador y artista plástico Carlos Pellicer, moderador de la mesa de presentación, mencionó que el tiraje del catálogo de la exposición Gustavo Pérez. Esculturas, consta de 2 mil ejemplares, en una edición coordinada por Raymundo Silva y Daniela Matute, con un diseño de María Marín, fotografías de Agustín Estrada y Araceli Limón, con tres textos introductorios de Frank Lloyd.

© INBA

Deja un comentario