GUSTAVO MONROY RECONTEXTUALIZA LA HISTORIA DE MÉXICO EN SU NUEVO BIOMBO DE LA CONQUISTA

Presenta la visión del siglo XXI en el Museo Nacional de San Carlos.
La muestra se inaugurará el próximo sábado 14 de julio a las 12:00 horas.
A partir de la reinterpretación del Biombo de la conquista –obra anónima del siglo XVII que se encuentra expuesta permanentemente en el Museo Franz Mayer-, el pintor Gustavo Monroy elaboró una nueva visión de la ciudad en este siglo XXI, a través de su Nuevo biombo de la conquista, el cual inaugurará el sábado 14 de julio a las 12:00 horas en el Museo Nacional de San Carlos del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
El artista recontextualiza la pieza original –un biombo que se conforma con diez paneles que miden más de dos metros de altura por cinco metros y medio de longitud– y elabora una nueva, similar en medidas y composición, con la misma técnica al óleo, con la finalidad de proponer una lectura contemporánea y presentar la nueva conquista: la de la violencia.
En su Nuevo biombo de la conquista, Monroy integra a algunos conocidos personajes del momento, como Javier Sicilia y Joaquín El Chapo Guzmán, así como un texto de Ramón López Velarde y nombres de periodistas que han sido asesinados en los últimos años.
Pero Gustavo Monroy no focaliza la violencia, maneja el mismo discurso que permea su quehacer pictórico a lo largo de su trayectoria, y a través de esta obra rescata la pintura y contradice a quienes aseguran que está muerta.
A él le interesa “volver al centro, al origen y oficio de la pintura, lenta, pausada y elaborada. Regresar a la pintura, disfrutar la cocina y el quehacer pictórico para acercarme al origen del barroco mexicano”, expresó.
Gustavo Monroy (México, D.F., 1959), estudió en la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado La Esmeralda del INBA. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del FONCA y ha presentado exposiciones individuales en la ciudad de México, el interior de la República y en Eslovaquia.
En 2007 recibió un reconocimiento especial por su Trayectoria Artística en el marco de la VI Bienal Nacional de Pintura y Grabado Alfredo Zalce, en 1998 obtuvo el Premio de Adquisición de la IX Bienal de Pintura Rufino Tamayo y en 1987 y 1986 el Premio de Adquisición del VII y VI Encuentro Nacional de Arte Joven.
A propósito de su exposición en el Museo Nacional de San Carlos, Monroy recuerda: “El día que Carlos IV cruzó la Alameda Central, montado en su eterno corcel de bronce, yo tenía 20 años y lo acompañé en aquel lento, muy lento recorrido hacia su actual domicilio, frente al Museo Nacional de Arte, en la Plaza Manuel Tolsá.
“Era un joven estudiante de pintura de 21 años cuando entré por primera vez al Museo Nacional de San Carlos, una tarde de lluvia de 1980 para llegar a tiempo a una cita inesperada con el niño San Juan Bautista.
“De esa cita surgieron cientos de dibujos, tibias aproximaciones, lágrimas de emoción. Infinidad de tardes recorriendo cada rincón, observando cuadro por cuadro minuciosamente, en aquel antiguo Palacio del Conde de Buenavista. El niño San Juan Bautista sigue siendo niño y eternamente bello. Tal vez gracias a esa añeja amistad es que ahora me encuentro aquí treinta y dos años después para compartir con él y con ustedes una obra que tiene una larga historia sin nombre ni apellido”.
El artista asistió al proceso de restauración iniciado en 1981 del antiguo Hospital de la Mujer actual Museo Franz Mayer. “Como empleado de la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas en el área de restauración, tenía acceso a dicho inmueble y amigos trabajando en esas obras. A partir de 1986 el Franz Mayer da techo y cuidado al maravilloso biombo conocido como Biombo de la conquista, de autor anónimo”.
“He visitado el Museo Franz Mayer de manera obsesiva de la misma manera que el Museo Nacional de San Carlos para apreciar su colección durante años. San Juan Bautista niño será hermoso por siempre, visitarlo es como volver con un viejo amigo cautivo en un recinto igualmente bello. Mucho le debo también a tantas obras anónimas que, como es el caso del Biombo de la conquista me permiten ahora rendir un homenaje muy personal no sólo al barroco sino a estos grandes museos mexicanos que atraviesan el tiempo y los siglos con testigos siempre nuevos ante sus obras maestras”.
La muestra Nuevo biombo de la conquista está integrada por la pieza homónima, así como por varias obras más de Gustavo Monroy y con pinturas que pertenecen al acervo del Museo Nacional de San Carlos, ya que el artista desea rendirle un homenaje al barroco mexicano y a las obras que habitan el Museo Franz Mayer, el Museo Nacional de Arte y el Museo Nacional de San Carlos.
© INBA

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