La Compañía Nacional de Teatro del INBA y la Royal Shakespeare Company en el Teatro Swan.
Continúan funciones hasta el 28 de julio.
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) presentó con éxito la puesta en escena A soldier in every son/Códice Ténoch de Luis Mario Moncadaen el Teatro Swan de Stratford, en el Reino Unido, el pasado 5 de julio. La obra continuará presentaciones con el elenco de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) y la Royal Shakespeare Company, hasta el 28 de julio.
Un Shakespeare prehispánico se abrió paso sobre el escenario en herradura del teatro Swan de Stratford el pasado jueves, donde prensa del Reino Unido e invitados especiales, vieron desplegarse un gigantesco papel amate fragmentado; corteza sobre la que se escribe y reescribe en proyecciones, la historia de A soldier in every son/Códice Ténoch de Luis Mario Moncada, mediante emblemas que representan los reinos de Azcapotzalco, Texcoco y Tenochtitlan.
Interpretada por un elenco mixto, integrado con actores de la Compañía Nacional de Teatro del INBA y la Royal Shakespeare Company, la coproducción de este montaje que dirige Roxana Silbert, con escenografía de Jorge Ballina y vestuario de Eloise Kazán, contó con la presencia en su función especial, de Eduardo Medina Mora, embajador de México en el Reino Unido, Susan Chapman, directora de The Anglo Cultural Mexican Foundation, Teresa Vicencio, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Luis de Tavira, director artístico de la Compañía Nacional de Teatro.
Ubicada la acción de esta puesta en escena sobre un espacio simbólico que representa la isla en el lago de Texcoco y pendientes en movimiento, de modo que el espectador pueda imaginar lugares como el palacio, la pirámide, calles montañas o el mercado; elementos como la serpiente azul-verde perteneciente al reino de Texcoco, el jaguar naranja-amarillo que alude a Azcapotzalco y el águila roja de Tenochtitlan, entre muchos otros, establecieron la identidad de los reinos, así como la jerarquía, los lazos familiares y las clases sociales de los personajes.
Los 30 años de historia mexicana ubicada en el siglo XV, cien años antes de la llegada de los españoles que muestra las pugnas, venganzas, alianzas y asesinatos entre las tres tribus que entonces se disputaban el Valle de México, abrevan de obras como El
rey Juan, Enrique IV y Ricardo III de William Shakespeare, para plantear la lucha por el poder en una crónica en la que no hay héroes ni villanos.
La obra escrita por el dramaturgo Luis Mario Moncada, quien participa en el World Shakespeare Festival, forma parte de Nations at War, temporada que explora la ambición, el poder, el liderazgo, las lealtades y traiciones familiares, y plantea, más allá del México ideal o de lo que ocurrió en nuestra historia, lo que sucede con el país que hoy vivimos, en el que hay una negación permanente del poder del otro.
A soldier in every son/Códice Ténoch, que inició su preparación en Stratford desde el mes de mayo, ha debido transitar un largo camino en su adecuación hasta el día de su estreno, como el doble proceso de traducción, del español al inglés literalmente y después a un lenguaje dramático en este idioma, que le diera el sentido escénico que la obra requería, hasta llegar a su confrontación con un público, conocedor en su mayoría de la obra del poeta de Avon, que pudo constatar el modo en que el dramaturgo mexicano utilizó las herramientas propias del teatro isabelino, como la relación directa actor-espectador, a través de breves monólogos o apartes que crean una complicidad con el público, apoyan la disyuntiva de los personajes y aportan una mejor comprensión de la historia o revelan dudas sobre las decisiones a tomar.
La riqueza de materiales, colores y texturas presentes a lo largo de la historia del vestido en México, apoyaron el diseño de vestuario de Eliose Kazán, quien durante dos meses trabajó en uno de los mejores talleres de vestuario del mundo como es el de la RSC.
A partir de un trabajo artístico internacional en el que actores y creativos de países y culturas distintas se entregaron a un trabajo de honesta apropiación de culturas, lenguajes, técnicas e idiomas desconocidos, en pro de un montaje de esta magnitud, emergieron también diseños con un mínimo de 20 elementos para cada uno, que -mediante colores como el turquesa, el amarillo, el naranja y el rojo en materiales como algodones, bordados, plumas, pieles, armaduras, huipiles, piedras y accesorios basados en cinturones, tocados y brazaletes, incorporando en algunos casos, elementos isabelinos en las siluetas y a la estética de tribus urbanas-, fusionaron diseños prehispánicos y contemporáneos para contar este drama épico y pasional, que aborda desde una perspectiva shakesperiana, los sucesos políticos que propiciaron el surgimiento del imperio azteca y recrean en códigos actuales la intrigante vida palaciega de los antiguos mexicanos.
Con diseño de iluminación de Chahine Yavroyan, música original y sonido de Dave Price, diseño de movimiento de Ann Yee, combates escénicos de Terry King y dirección musical de John Woolf, A soldier in every son/Códice Ténoch, es interpretada por los actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro del INBA: Marco Antonio García, Héctor Holten, Israel Islas, Diego Jáuregui, Andrés Weiss, Mariana Giménez y los actores de la Royal Shakespeare Company, Neal Barry, Iain Batchelor, Simon Coombs, Brian Ferguson, David Fielder, Mark Holgate, Mark Jax, Joshua Jenkins, John Stahl, Alex Waldmann, Natalie Klamar y Susie Trayling.