La película cuenta con las actuaciones de Devin Kelley, Jonathan Sadowski, Ingrid Bolsø Berdal, Olivia Taylor Dudley, Jesse McCartney, Nathan Phillips y Dimitri Diatchenko.
El equipo detrás de cámaras incluye al director de fotografía Morten Søborg, al diseñador de producción Aleksandar Denic, al editor Stan Salfas, al supervisor de efectos especiales Mark Forker y a la diseñadora de vestuario Momirka Bailovic. La música corre a cargo de Diego Stocco.
Alcon Entertainment, FilmNation Entertainment y Oren Peli/Brian Witten Pictures presentan una producción de Oren Peli y Brian Witten Pictures: TERROR EN CHERNÓBIL. La película es distribuida por Videocine.
TERROR EN CHERNÓBIL es una historia original de Oren Peli, quien aterrorizó al público con su inolvidable thriller: «Paranormal Activity».
La película muestra a un grupo de seis vacacionistas, quienes en busca de nuevas emociones, contratan a un guía de turistas «extremo». Ignorando todo tipo de advertencias, el guía los lleva a la ciudad de Pripyat, hogar de los antiguos trabajadores del reactor nuclear de Chernóbil, pero que es un pueblo fantasma desde el desastre que ocurrió en ese lugar hace 25 años.
Después de explorar brevemente la ciudad abandonada, el grupo descubre que no están solos.
Brad Parker hace su debut como director en TERROR EN CHERNÓBIL. El guión fue escrito por Oren Peli, Carey Van Dyke & Shane Van Dyke, basado en una historia de Peli. Peli también es productor, al lado de Brian Witten. Richard Sharkey, Rob Cowan, Andrew A. Kosove, Broderick Johnson, Allison Silver, Milan Popelka y Alison Cohen son los productores ejecutivos.
Acerca de la Producción
Ucrania, URSS, 26 de abril de 1986. El reactor número cuatro de la planta nuclear de Chernóbil estalla, liberando contaminación radioactiva a la atmósfera en una cantidad superior a 400 bombas atómicas. Se trata de una fusión nuclear de proporciones catastróficas, la peor en toda la historia, clasificada como un evento de nivel 7 en la Escala de Eventos Nucleares.
Pripyat, la ciudad que da albergue a todos los trabajadores de la planta y sus familias, es desalojada de la noche a la mañana, obligándolos a dejar atrás todas sus posesiones dentro de sus hogares, así como las fábricas, parque de diversiones, escuelas y tiendas que daban servicio a los casi 50,000 residentes. Inicialmente se les plantea el desalojo como una medida temporal.
Pero no lo era. Pripyat permanece deshabitada al día de hoy…
La película está clasificada como R por su violencia, imágenes sangrientas y lenguaje persuasivo.