En el marco de la exposición Surrealismo, vasos comunicantes que presenta el recinto.
Permitirá tener una mirada crítica a las películas que se ven hoy en día: Javier Espada.
Sábados y domingos a las 16:00 horas, hasta el 9 de septiembre.
El ciclo de cine El ojo y sus narrativas. El cine surrealista desde México, inició sus actividades el fin de semana, como parte de la exposición Surrealismo, vasos comunicantes, en el Museo Nacional de Arte (MUNAL), con una conferencia inaugural de Javier Espada, director del Centro Buñuel de Calanda, España.
Durante la conferencia, organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Espada, quien realizó la selección de obras para el ciclo, resaltó que éste permitirá tener “una mirada crítica a las películas que se ven hoy en día, valorar la obra que se está viendo”, y ofrecer un espacio de reflexión en contraste al cine comercial que se distribuye.
“Lo que verdaderamente es interesante, es rescatar nuestra propia mirada como espectadores, porque estamos demasiado sometidos a la tiranía de un cine determinado, bastante comercial, y que no le interesa más allá que hacer dinero. Ese tipo de cine lo que hace es aplastar cualquier tipo de mirada critica”, consideró.
Espada aseveró que el cine comercial avasalla al espectador para mantener su atención, y “no tenga un solo instante de reflexión; el cine surrealista propone lo contrario, que sea reflexivo, que la gente pueda pensar y sentir lo que está viendo, y que, más allá de lo que vea, que experimente, que tome la cámara y experimente”. El también cineasta dijo que el surrealismo “fue un movimiento artístico que por primera vez se planteó una ética con la intención explícita de transformar a la sociedad a base de escándalo, y este es un momento idóneo para que un movimiento de estas características tenga lugar en México. El surrealismo es un movimiento que sigue estando vivo, es un arte que llama a la utopía, a la creación”.
Especificó que en su momento, este movimiento “intentó aglutinar elementos que hasta entonces no se habían considerado en el arte, temas como la locura, el inconsciente, la muerte. Todos, elementos que se incorporan de forma transgresora, y van a alimentar ese corpus con los que André Breton va a publicar los manifiestos del movimiento surrealista”.
En este sentido, dijo que el movimiento fue crítico y autocrítico, y en este contexto el cine se comporta como un movimiento experimental. Su técnica nació en el experimento, no le importó tanto el discurso, sino enfrentar al espectador a esas experiencias, porque es un espacio extraño. Este movimiento lo va a contaminar todo, y hará aportaciones que ya no permitirán volver atrás, como ejemplo de ello se encuentra frecuentemente en la publicidad y videos musicales.
En el programa inaugural se proyectaron las cintas Le retour a la raison, Emak-Bakia y Les Mysteres du chateau de Dé, de cineasta francés Man Ray, así como los cortometrajes Ballet Mécanique, de Fernand Léger; Entr’ acte, de René Clair, y Anémic Cinéma, de Marcel Duchamp.
El ciclo El ojo y sus narrativas. El cine surrealista se llevará todos los sábados y domingos, a las 16:00 horas, en el Auditorio Adolfo Best Maugard, del recinto museístico, hasta el 9 de septiembre.