Con la ironía y acidez del autor francés, influenciado por el teatro del absurdo
· Pieza lúdica y cómica sobre la fatalidad y la angustia de una familia; dirige Mario Espinosa
· En el Teatro El Granero Xavier Rojas del CCB, del 24 de enero al 17 de marzo
Con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la puesta en escena Los constructores de imperios o El Schmürz, del dramaturgo francés Boris Vian, bajo la dirección de Mario Espinosa y codirigida por Alicia Sánchez, volverá al escenario del Teatro Xavier Rojas, El Granero, del Centro Cultural del Bosque (CCB), para cumplir una nueva temporada a partir del 24 de enero y hasta el 17 de marzo; los jueves y viernes a las 20:00 horas; sábados a las 19:00 y domingos 18:00 horas.
Se trata de una obra a cargo de la compañía Cornamusa, que puede mostrarse como una pieza lúdica y cómica aunque, debajo del sinsentido y de los diálogos inconexos, reposan la fatalidad y la angustia.
La tranquilidad de una familia tradicional (padre, madre e hija), a la que se añade una empleada doméstica, es distorsionada tanto por la presencia de un extraño Schmürz, un ser incómodo, arrinconado en la esquina de todos los pisos, vestido completamente con vendas ensangrentadas debido a las heridas y llagas que no paran de sangrar y por un sonido que trastorna a todos y los obliga a subir cada vez un piso del edificio.
La hija, Zenobie, es quien guarda recuerdos infantiles de cuando vivían de manera estable y tenía una linda recámara con vista a los árboles, además de que parece ser la única que ve al golpeado Schmürz. Ella es el personaje positivo de la obra, a pesar de las bruscas respuestas que da a sus padres, entendibles en una adolescente frente a la desagradable pareja que forman sus progenitores antes de su cruel desaparición, luego de la cual el padre exclama como un burgués bonachón: “Los niños siempre tienen que dejar a sus padres, así es la vida”. Los personajes irán desapareciendo conforme se sube de piso.
Mario Espinosa, director de la obra, señala: “Este montaje trata de rescatar la abrumadora desgracia de una familia que huye de un peligro desconocido, que se muda de un lugar amplio y confortable a uno más pequeño e incómodo, y así sucesivamente, resaltando el paso por sus frustraciones y rabia”.
La obra está conformada por tres actos cortos y dos intermedios, en los cuales pasarán cosas que involucrarán al público para que sea partícipe del evento, ya que cada noche se crea un ambiente diferente sin alterar el texto original, aclara Alicia Sánchez, codirectora del montaje.
El elenco está integrado por José Carlos Rodríguez, Carmen Madrid, Alaciel Molas, Javier Rojas Trejo, José Antonio Becerril y, alternando funciones, Sofía Espinosa y Patricia Yáñez.