
Un canto de agradecimiento

El cantautor regiomontano sigue mostrando su madurez musical, esta vez a través de un nuevo sencillo, donde deja ver tanto su faceta acústica como su potencia eléctrica: una amalgama de sonido que apunta a convertirse en un clásico instantáneo.
El proceso de madurez artística que ha vivido José Madero en años recientes cuenta con un nuevo capítulo, donde además de dar cátedra acerca de sus capacidades musicales, mantiene el viaje introspectivo hacia los grandes temas de la existencia, sobre todo aquellos que abarcan la vida y la muerte, con todo el raudal de emociones y pensamientos que se erigen a su alrededor.
“Soy El Diluvio” ha sido definida por el propio Madero como una “canción de agradecimiento”, espíritu que se refleja en la temática de la canción, donde las malas experiencias y los choques naturales de la vida le dan al protagonista las enseñanzas necesarias para sobrevivir este viaje, al tiempo que reflexiona sobre su naturaleza contradictoria, que no es otra cosa que la humana.
ESCUCHA SOY EL DILUVIO AQUÍ
Con esta tesis como punto de partida, José construye una de sus mejores composiciones, misma que comienza con una suerte de rasgueo country/folk, al cual se suma rápidamente un arreglo de trompeta, lo que le confiere un espíritu único en la carrera del propio Madero.
Sin embargo, esto no significa que el compositor regio haya perdido una gota de su poderío: tras el pasaje acústico, las guitarras distorsionadas y los golpes secos de batería toman el lugar protagónico, con el fin de crear un efecto de tensión que sirve como eje dramático para la interpretación de la letra.

Como complemento, “Soy El Diluvio” es acompañado por un video musical, donde vemos al propio cantante como protagonista, acompañado por un puñado de sombras y personas atormentadas por un espíritu misterioso de rostro cubierto. Estas imágenes funcionan como una metáfora viva de lo que el propio Madero canta a lo largo de la canción, para al final revelar la verdadera identidad del espíritu: un plot twist del cual no revelaremos demasiado, pues es una emoción que vale la pena vivir.
Con todo, José Madero alcanza un nuevo estado de gracia dentro de su brillante carrera solista, consolidándose como figura clave dentro del rock en español del siglo XXI.

Acerca de José Madero:
Nació en Monterrey pero ha vivido toda su vida en el municipio de San Pedro Garza García, Nuevo León, donde desde pequeño fue familiarizándose con distintos géneros del rock, desde el glam hasta el punk, grunge y alternativo. El gusto por esta música le llevó a aprender a tocar la guitarra a los 13 años con el fin de formar una banda.
Entre ensayos, firmas de contratos, grabaciones de discos, giras mundiales y premios, José se afianza como un estandarte generacional como frontman en Panda, su voz y su música deja de ser suya para ser adoptada por miles, ganando el reconocimiento dentro de la industria mexicana y mundial.
En 2016 comienza una carrera como solista. Su nueva etapa musical inicia con “Carmesí” (2016, disco platino) para dar paso a “Noche” (2017, disco platino), “Alba” (2018, disco de oro) y “Psalmos” (2019, disco de oro), su más reciente producción.
Además de la composición musical, José Madero ha incursionado en el mundo de la escritura. Es autor de “Pensándolo Bien, Pensé Mal” (2014), “Odio Odiar” (2016) y “Pesadillas Para Cenar” (2018), libros de gran éxito en ventas y consideradas como Best Seller en México y Sudamérica.
Aquí les comparto un screen de Spotify For Artists para que puedan ver los listeners activos en los últimos 28 días sin tener lanzamientos recientes, el próximo lanzamiento del artista lo tendremos el 14 de octubre del 2021, el cual inicia la siguiente etapa del artista de su próximo álbum “Giallo”.