Bruno Bichir, a manera de gourmet filosófico, visita diferentes lugares de la república mexicana en busca de la magia, los sabores y las historias que se ocultan detrás de los platillos que encuentra a su paso. El recorrido va guiado por el azar, el disfrute y el olfato, en todos los sentidos: desde los puestos callejeros de mayor arraigo, hasta los restaurantes de vanguardia más sofisticados.
En cada ruta que emprende, Bruno parte dispuesto a la sorpresa y a la capacidad de asombro ante las pequeñas grandes cosas que nos ofrece lo cotidiano, pero también viaja con la certeza de que, alrededor de la mesa, se propician encuentros emotivos y trascendentes: no olvidemos que uno de los trechos más cortos entre los hombres se logra a través del acto de comer. Por ello, Bichir escucha con gran respeto lo que tienen que decir los propietarios o los encargados de locales de comida, así como los cocineros, chefs, meseros, comensales, parroquianos… y todo aquel que salga a su encuentro.
Bruno tiene la misión de coleccionar experiencias culinarias y humanas para compartir con el televidente. Su brújula es un estomago vacío que parece decirle siempre: “Yo sólo sé que no he cenado”.